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Los propietarios del hospital denunciarán al Consell

Ribera se aferra al informe de la Intervención para frenar la reversión del Hospital de Torrevieja

Enésimo enfrentamiento entre la adjudicataria y la Generalitat por el fin de la relación contractual
Ribera se aferra al informe de la Intervención para frenar la reversión del Hospital de Torrevieja
Imagen: La consellera de Sanidad, Ana Barceló. Foto: EFE
Autoría: uValencia.es

 

VALÈNCIA. Grupo Ribera, gestor del departamento sanitario de Torrevieja que este viernes pasará a depender directamente de la Conselleria de Sanidad al no prorrogarse el contrato, está dispuesto a llegar hasta el final para intentar retener esta concesión. Tal y como ya hizo en 2018 con el Hospital de Alzira, el grupo sanitario valenciano acudirá hasta el Tribunal Supremo si, como ha hecho hasta ahora, el TSJ de la Comunitat Valenciana acaba desestimando todos sus recursos contra la decisión del departamento de Ana Barceló.

Sin bien en el caso del departamento sanitario de La Ribera el Alto Tribunal acabó por dar la razón a la Generalitat y validar la decisión de la entonces consellera, Carmen Montón, de no prorrogar la concesión, en esta ocasión concurren dos nuevas circunstancias a las que la empresa se aferra para intentar tumbar la reversión de Torrevieja. 

Una de ellas es la doctrina creada por el Supremo en la misma sentencia sobre la no prorroga del contrato de gestión del Hospital de Alzira. Aunque no se estimó la petición de nulidad que reclamaba la empresa, el Alto Tribunal sí accedió a la petición de Ribera Salud para la formación de jurisprudencia al considerar que el asunto tenía "interés casacional objetivo"; esto es, para sentar doctrina a futuro en este tipo de reversiones de servicios públicos a la finalización de las concesiones.

Pues bien, como publicó este periódico, en la sentencia que dictó al respecto el pasado mes de julio, el Supremo consideró que el acto administrativo por el que una Administración asume la gestión directa de un contrato no prorrogado exige "la valoración de sus repercusiones y efectos, atendida la naturaleza y alcance del acto y las circunstancias concurrentes" de acuerdo con la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.

Una de ellas es la doctrina creada por el Supremo en la misma sentencia sobre la no prorroga del contrato de gestión del Hospital de Alzira. Aunque no se estimó la petición de nulidad que reclamaba la empresa, el Alto Tribunal sí accedió a la petición de Ribera Salud para la formación de jurisprudencia al considerar que el asunto tenía "interés casacional objetivo"; esto es, para sentar doctrina a futuro en este tipo de reversiones de servicios públicos a la finalización de las concesiones.

Pues bien, como publicó este periódico, en la sentencia que dictó al respecto el pasado mes de julio, el Supremo consideró que el acto administrativo por el que una Administración asume la gestión directa de un contrato no prorrogado exige "la valoración de sus repercusiones y efectos, atendida la naturaleza y alcance del acto y las circunstancias concurrentes" de acuerdo con la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.