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Victoria para la protección ambiental

Porxinos: Una apuesta por la protección del medio ambiente y el patrimonio cultural

La apuesta de los ayuntamientos por la protección de los parajes naturales del Camp de Túria y el fin de los planes urbanísticos
Porxinos: Una apuesta por la protección del medio ambiente y el patrimonio cultural
Imagen: Naranjos del Camino de Porxinos / Fuente: Propia

Uno de los principales problemas que encontramos a día de hoy en los parajes naturales del Camp de Túria se trata de la intención de urbanizarlos.

Es lo que ha estado pasando durante los últimos diez con el territorio de Porxinos. El Valencia CF, ha tenido la intención de comprar un millón y medio de metros cuadrados de estas tierras de naranjos para poder trasladar el club deportivo, además de construir al lado una urbanización de lujo.

Camino de Porxinos después de la lluvia / Fuente: Teresa Pozuelo

El desarrollo del PAI y su consecutivo fracaso

Estas intenciones se fueron derrumbando con el paso del tiempo y han costado muy caro en este caso, al Valencia CF, con 24 millones y medio de euros con un terreno con el que no saben qué hacer exactamente con él. Esto es así porque por un lado no se puede hacer ningún tipo de construcción en el terreno y además, no reciben ninguna indemnización por anular el PAI diseñado por el antiguo presidente del Valencia CF, Soler.

Esta anulación del PAI, fue debida, entre otras cosas, a la crisis del ladrillo en la que tanto Caixabank, como Bancaja o Cajaduero, se endeudaron. Por esto mismo, se tuvo que anular el PAI, acabando en 2015 con el Supremo (no hay una exactitud de impacto medioambiental ni tampoco había recursos).

Con el fin de Juan Soler en la presidencia y la entrada en el club del Valencia de Amadeo Salvo, se llevó a cabo un pacto para la realización de otro PAI con Riba-roja de Túria. En este pacto, el Valencia CF no haría ningún tipo de reclamación respecto a indemnizaciones a cambio de urbanizar Porxinos con un 20% menos de viviendas que lo que se pretendía en el plan anterior y teniendo en cuenta además, la protección de los naranjos y el paraje natural, en general.

Ese acuerdo era mucho más viable ya que en caso de no realizarse, se indemnizaría una cantidad fija de 24 millones y medio de euros, repartidos entre todos.

 

Entrada del nuevo gobierno progresista

Cuando todo parecía funcionar, en gran medida, llegaron los gobiernos del cambio con Robert Raga y el gobierno socialista en Riba-roja de Túria. De este modo, el PAI, antiguamente pactado, no fue apoyado ni por Robert Raga ni por la Conselleria tanto del Territorio como por la del Medio Ambiente junto con el Botànic, declarándose el territorio de Porxinos como una zona no urbanizable en Riba-roja gracias al Plan General de Ordenación Urbana.

Ante la negativa rotunda de urbanizar Porxinos y poder construir, el Valencia CF se decidió a demandar al Ayuntamiento, donde su denuncia no sirvió para nada puesto que el acuerdo al que se llegó fue al de la elaboración de un proyecto para realizar el PAI, pero en ningún momento se habló de su aprobación.

Dicho esto, con el nuevo Plan de Ordenación de Recursos Naturales, la protección al territorio de Porxinos se amplía, imposibilitando la realización de cualquier proyecto que pretenda urbanizar la zona y determinándolo además como un área de joyas agrícolas.

Paraje natural de Porxinos / Fuente: propia

Este plan ya no solo afecta a Porxinos, sino que tiene su ampliación en Bugarra, Chulilla, Gestalgar o les Moles en Paterna, aunque bien es cierto que la mayor protección se lleva a cabo en Porxinos, poniendo ese foco de atención en los 858.571 metros cuadrados, es decir a seis barrancos de este paraje natural.

Dicho esto, gracias a estos avances, en el área de Porxinos ya no se podrá desarrollar ningún tipo de plan urbanístico a no ser que se apruebe en los plenos municipales del Ayuntamiento de Riba-roja.

Con ello, Robert Raga, alcalde de Riba-roja de Túria ha dado mucha importancia a la protección total de los parajes naturales del Camp de Túria, contando con Porxinos, remarcando la implicación por salvar este tesoro de carácter ambiental y cultural, ya que se trata del patrimonio de Riba.roja. Finalmente, afirma la casi imposibilidad de desarrollar ningún tipo de plan urbanístico de cara al futuro.