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Navidad fallera

Las fallas vuelven a casa por Navidad

El municipio valenciano de Serra quema una falla en medio de una agenda navideña llena de actividades
Las fallas vuelven a casa por Navidad
Imagen: Bombero controlando la cremà de la falla de Serra. Fuente propia

VALÈNCIA. Un acontecimiento histórico ha sucedido en la localidad valenciana de Serra. En plena temporada navideña, con numerosas actividades en el pueblo dedicadas a ese ámbito, se procedió a la quema de la primera falla en este pequeño pueblo, que se plantó a inicios de diciembre. Al estar ubicado en plena Serra Calderona, y ser un terreno protegido por ser parque natural, Serra es un pueblo que no tiene fallas tradicionalmente.

Una gran cantidad de vecinos de la localidad y de municipios cercanos acudieron a ver este hito histórico. En mitad de una agenda navideña en la que se incluyen diferentes talleres, conciertos, musicales, actuaciones de magia etc. se ha colado la quema de esta falla. Todo ello en un fin de semana marcado por un mercado navideño por el que llegó a pasar el mismísimo Papá Noel.

Antes de la quema de la falla, la banda municipal de Serra procedió a tocar diferentes canciones falleras lo que transformó por unos minutos la percepción temporal de los asistentes. Por un momento, parecía que nos encontráramos en pleno mes de marzo a la espera de poner fin al periodo fallero.

La falla ha sido posible gracias a la Diputación de València que ha sufragado el coste con el fin de ayudar al Gremio de Artistas Falleros, muy castigado por la pandemia, plantando fallas en 30 pueblos de la provincia sin tradición fallera, entre los que se encuentra Serra.

 

Una falla con contenido histórico

La falla representaba a María Inés Calderón, conocida como “La Calderona”. Fue una niña que apareció en la puerta de la casa de Juan Calderón, hombre que estaba muy vinculado al mundo del teatro, quién la adoptó en el año 1611.

En 1627, ya conocida como “La Calderona” debutó en el teatro de comedias madrileño El Corral de la Cruz. El rey Felipe IV, quién asistía con normalidad a fiestas y representaciones teatrales, se encontraba entre el público en aquel debut, y se enamoró de la artista.

La relación que tuvo con el monarca la obligó a abandonar los escenarios en pleno éxito de su carrera. Se produjeron también algunos incidentes como el enfado de la reina Isabel de Borbón cuando el rey cedió a “La Calderona” un palco distinguido de la Plaza Mayor de Madrid para que asistiera a festividades y espectáculos.

Tuvieron un hijo en esta relación extramatrimonial, don Juan de Austria. Nació en 1629 y fue apartado de su madre y entregado a una familia de confianza para su educación como príncipe. Finalmente, en 1642, Felipe IV reconoció a don Juan de Austria como hijo suyo.

Tras el nacimiento de don Juan, la relación entre el rey y María había terminado, y se la obligó a ingresar en un monasterio en Guadalajara. La leyenda cuenta que “La Calderona” huyó del convento y acabó sus días como bandolera en la sierra que lleva su nombre situada al norte de Valencia en el camino de Aragón.

Un mercado navideño participativo

Todo este acontecimiento se ha enmarcado en una agenda navideña en la que, en el día que se produjo la cremà de la falla, había un mercadillo navideño con múltiples talleres de diferentes temáticas: taller de cuero, taller de adornos navideños, taller de cerámica, taller de magia…

La cremà estaba prevista para el día 8 de diciembre, pero el viento y el alto riesgo de incendio hicieron que se aplazara hasta el día 11. Este hecho provocó que se juntara este acontecimiento con el segundo mercadillo navideño que hacían en la localidad.

El mercado contó con diversos puestos de artículos artesanales, comida, juguetes e incluso productos dirigidos a realizar trucos de magia. Asimismo, por el centro de la plaza en la que se ubicaba, podíamos ver diferentes juegos tradicionales con los que pequeños y mayores disfrutaron a la vieja usanza, sin la utilización de aparatos electrónicos. Así podíamos ver a criaturas jugando al tres o al cuatro en raya, a las damas o incluso al jenga. También contó con el sorteo de cestas de navidad por la compra de cualquier producto que fuera de un gasto mínimo de tres euros.

Presidiendo el mercadillo podíamos observar un gran árbol de Navidad que con las luces encendidas por la noche le terminaba de dar el atractivo que le pudiera faltar, pudiendo disfrutar además de ese gran espectáculo de luces que es el encendido del árbol.

Esta serie de acontecimientos generaron gran expectación entre los vecinos del municipio así como personas procedentes de municipios colindantes, quienes acudieron a vivir este día histórico para esta población valenciana.

Tipo: Noticia
Subtema: Sociedad
Territorio: Valencia
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