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Energía renovable

Hacia el autoabastecimiento energético

Un pequeño pueblo a 30 kilómetros de Valencia tiene en marcha un proyecto para obtener energía de su biomasa
Hacia el autoabastecimiento energético
Imagen: Recogida de materia orgánica en Serra para la elaboración de biomasa. Fuente: Ayuntamiento de Serra

VALÈNCIA. Con poco más de 3.000 habitantes, Serra, un pequeño pueblo situado en la comarca del Camp de Túria, a apenas 30 kilómetros del cap i casal, ha encontrado una vía de autoabastecimiento energético. Rodeado de monte, han descubierto una manera de sacarle partido a los recursos naturales que poseen a la par que mantienen limpio el medio y previenen incendios, obteniendo energía renovable de la cual se abastecen los edificios municipales de la población.

Se trata de un proyecto pionero que ya lleva 10 años en marcha según ha indicado a este medio la alcaldesa del pueblo, Alicia Tusón, y les ha permitido conseguir un ahorro energético que se ha traducido en un descenso en el pago de las facturas por parte de la Administración, consiguiendo así tener mayores recursos para destinar a otra serie de labores necesarias en el municipio. 

“Hemos empezado con los edificios municipales. Uno es aquí en el ayuntamiento, que también cuenta con el centro de salud, está la guardería y está el colegio”, Alicia Tusón

Además, este proyecto ha repercutido positivamente en el empleo de la localidad, ya que han incorporado a una serie de personas a trabajar en esta iniciativa, con la perspectiva de incluir a más en un futuro.

Sacan energía de la materia orgánica de la localidad

La Directiva (UE) 2018/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de diciembre de 2018, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, define la biomasa como la fracción biodegradable de los productos, residuos y desechos de origen biológico procedentes de actividades agrarias, incluidas las sustancias de origen vegetal y de origen animal, de la silvicultura y de las industrias conexas, incluidas la pesca y la acuicultura, así como la fracción biodegradable de los residuos, incluidos los residuos industriales y municipales de origen biológico.

En el caso de esta población rodeada de montaña, poseen una gran cantidad de superficie de materia orgánica que puede ser utilizada para su posterior transformación en combustible que actuará como energía calorífica para su uso en calefacción y agua caliente.

Funciona mediante calderas que utilizan como combustible pellets, también llamados biomasa sólida. Se trata de unos cilindros muy pequeños elaborados a partir de serrín natural seco. Tras la recolección de la biomasa procedente del monte se procede a su transformación en este tipo de combustible. Ello permite tener un mayor cuidado de los montes pertenecientes a la localidad a la par que previenen posibles incendios que serían letales para un área caracterizada por una gran superficie de arbolado.

Pellet en una caldera que funciona con biomasa. Fuente propia

En Serra crean dos tipos de pellet: uno de un valor inferior, que incluye también restos de jardinería y agricultura, que es mediante el que se abastecen los edificios municipales, y otro que es simplemente pino descortezado, que venden a los vecinos del pueblo a precios económicos, ya que existe una ordenanza municipal que les proporciona un pequeño descuento.

Además, mediante esta iniciativa se busca crear empleo público municipal que incida a su vez en la fijación de población rural. Y todo ello, con la sustitución de combustibles fósiles, como es el caso del gasoil, por combustible renovable.

“Todo empezó por intentar bajar esos gastos en jardinería, también aumentar por supuesto la prevención de incendios forestales interviniendo en el monte y que eso nos conlleve, además de intentar crear un empleo público a nivel municipal, que puede llegar a fijar población rural, también nos puede llevar a un ahorro” , Pilar Mocé, ingeniera encargada del proyecto.

 

Un pueblo que busca tener autosuficiencia energética

Un claro triunfo de la Administración municipal ha sido tanto el descenso de las facturas de la luz como el abastecimiento de este tipo de energía a todos los edificios municipales. Funcionan con calderas de biomasa tanto el ayuntamiento como el centro de salud, el colegio y la guardería del pueblo. Así, han conseguido sustituir el gasoil, con el que funcionaban tradicionalmente estos edificios, por biomasa. “Hemos empezado por ahí. Nos gustaría poder hacer mucho más: llegar a los hogares” ha manifestado la alcaldesa a este medio.

Asimismo, tienen muy claro el límite de los recursos, y por ello hacen previsiones de dónde se puede extraer materia prima sin agotar los recursos mediante un proyecto de ordenación del monte que fue aprobado por Conselleria. “Tenemos una previsión de 10 años de las zonas donde podemos extraer la materia prima de manera sostenida, es decir, sin agotar el monte” ha señalado Pilar Mocé, ingeniera encargada actualmente del proyecto.

Han contado con el apoyo de la Generalitat y la Diputación de Valencia mediante subvenciones y el aporte de material como trituradoras o astilladoras, aunque empezó con fondos municipales.

Un proyecto que llegó a Europa

Es tal la relevancia que ha adquirido el proyecto que la Unión Europea ha mostrado su interés en el mismo. En 2017 el Ayuntamiento de Serra fue a Bruselas a mostrar las características y los beneficios de esta iniciativa para la población de esta pequeña localidad. Tanto la alcaldesa como el ingeniero que gestó el proyecto, Juanjo Mayans, asistieron a esta cita junto a la eurodiputada valenciana Inmaculada Rodríguez Piñero.

Asimismo, también acudieron a Alemania ya que forman parte del Proyecto Life Resilient Forest, donde realizaron el seguimiento junto al resto de socios de este proyecto: la Asociación para el Desarrollo de la Aerodinámica industrial, asociada a la Universidad de Coimbra; la Asociación Europea de Industria de la Biomasa, de Bélgica, el Centro de Investigación de Jülich, en Alemània; el Instituto de Investigación del Agua y la ingeniería ambiental de la Universitat Politècnica de València.

Instalaciones para la elaboración de pellet. Fuente: Ayuntamiento de Serra

El Programa Life de la Unión Europea es un instrumento de financiación dirigido exclusivamente al medio ambiente y a la acción por el clima. Este cofinancia esta iniciativa valenciana, que forma parte del Proyecto Life Resilient Forest, el cual se encuentra inserto en el Programa Life. Este proyecto busca promover la gestión forestal a escala de cuenca de forma que se mejore la resiliencia del bosque a los incendios forestales, la escasez de agua, degradación ambiental y otros efectos inducidos por el cambio climático. El municipio valenciano ha pedido una prórroga hasta 2023 con la intención de recuperar agricultura teniendo en cuenta el monte, pues desde el Ayuntamiento se quejan de la invasión del monte a las zonas agrícolas abandonadas.

Cabe preguntarse si modelos como el de este pueblo serían aplicables a otras zonas geográficas del mapa, incluso de un mayor tamaño que el que puede tener una pequeña localidad como esta. La búsqueda del autoabastecimiento energético es un camino imperioso que aparece por pura necesidad en nuestros días. Si el objetivo de los responsables políticos es servir a los ciudadanos vías como la emprendida por este pequeño pueblo tendrán que ser muy tenidas en cuenta por ellos.