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De la alimentación a los Nuevos Ideales

Un recorrido a otras dietas y estilos de vida en la Ciudad de Valencia
De la alimentación a los Nuevos Ideales
Imagen: Muestra de alimentos de una dieta antiespecista

VALENCIA. No descubrimos nada nuevo si afirmamos que la cultura alimentaria occidental ha pasado por diferentes cambios a lo largo de los últimos años. La primera ola del ecologismo contemporáneo iniciado en Alemania el año 1962 trajo consigo una conciencia respecto del medio ambiente que se popularizó a una asombrosa velocidad en diferentes colectivos en muchos países del mundo. Esta nueva visión del medio ambiente acarreó una preocupación por el bienestar animal y sus derechos: nacía entonces la lucha “antiespecista”. Esta reivindicación social ha ido evolucionando y diversificándose a medida que avanzaba el tiempo, hasta llegar a la actualidad.

La conciencia animal y medioambiental cada vez es mayor; como resultado, numerosas personas en los últimos 20 años han pasado a realizar ajustes en sus dietas en España. Desde la reducción de productos cárnicos hasta la eliminación total de productos animales y derivados de estos, son algunas de las modificaciones realizadas por una nueva sociedad más preocupada por un modelo económico y social más sostenible en la que el sufrimiento animal es reducido.

Hoy en día, son muchos los que han optado por dietas veganas, vegetarianas y otras variantes de esta última como la dieta crudivegana, el flexitarianismo o el pescetarianismo, entre otros. Además, numerosas son también las inversiones que se hacen anualmente con el objetivo de lograr productos cárnicos a base de plantas que mantengan su aspecto, color y sabor. Este es el caso de la reconocida y joven marca española de origen catalán Beyond Meat que en 2017 cuadriplicó sus ventas. Una empresa que comercializa en grandes superficies y restaurantes sus carnes elaboradas en laboratorios a base de soja.

 Es un hecho que a nivel nacional la demanda de productos veganos ha crecido exponencialmente, pues así lo reconoce Happy Cowlegando a establecer 4309 locales veganos y vegetarianos en todo el territorio español. Definitivamente ha habido un crecimiento y, a su vez, una demanda en cuanto a productos vegetarianos y veganos respecta en el territorio español. Por tanto, esto se traduce en una mayor preocupación en cuanto al medioambiente o a los animales respecta, así como un consumo más desacelerado y sostenible. Según un estudio realizado por NIUSDIARIO.ES, los españoles cada vez consumimos menos carne. De media, cada español consumió 33,48 kilos de carne fresca, 11,61 kilos de carne procesada y 1,10 kilos de carne congelada durante 2018.

Dicho esto, ¿qué podemos decir de Valencia? La situación de la metrópolis valenciana no difiere mucho del actual panorama español pero, sin embargo, hay algunos rasgos distintivos que merecen ser reseñados. Valencia es la tercera ciudad del Estado Español que más oferta vegana ofrece al público, con un total de 55 locales registrados en Google para consumo vegano de distintos tipos (alimento, mobiliario, ropa, etc); solo por detrás de Madrid, que ocupa el primer puesto del ránking, y Barcelona. 

También cabe destacar que actualmente en Valencia, muchos centros de acción social han servido como refugio para el activismo antiespecista. Este es el caso del “Centro Social Okupa l’Horta”, donde el activismo antiespecista es parte esencial de su organización y de los colectivos que actúan a diario dentro del centro. Aunque también podemos encontrar asociaciones exclusivamente antiespecistas, como es el caso de “La mandrágora”, quien lleva operando desde 1996 como una asociación gastronómica y cultural en contra del especismo, al mismo tiempo que funciona como restaurante. 

Paralelamente a los colectivos sociales, desde el año 2016 se lleva celebrando la Feria Vegana  de Valencia, la cual cuenta ya con cinco ediciones anuales y cada vez consigue que más y más gente se acerque a curiosear y concienciarse respecto de la lucha antiespecista. En ella se hacen Rutas de Tapas veganas, talleres gastronómicos, debates audiovisuales y diferentes conferencias, lo que convierte a esta Feria en un eje neurálgico para el intercambio de ideas y opiniones muy importante para el colectivo antiespecista.  

Pero no todo se reduce a asociaciones y locales para el consumo, pues para que estos existan hace falta algo más importante: un colectivo. Es decir, un grupo de gente que legitime esas ideas y esos modelos de acción social. Lamentablemente, no existen estadísticas fiables y extensas con las que hacer proyecciones de la fuerza real que constituye este movimiento dentro de la ciudad de Valencia. Con todo, se puede hacer un intento por “tomar el pulso” de este colectivo y observar cuales son las perspectivas que muestran ante el movimiento en Valencia. 

Después de hacer diversas entrevistas a distintos miembros del colectivo nos encontramos con varios puntos reseñables que sacaremos a colación a continuación. Lo primero que llama la atención de los resultados de las entrevistas es el motivo por el cual deciden adoptar este tipo de estilos de vida, pues siempre nos encontraremos con la constante de la lucha antiespecista seguido de alguna otra reivindicación, como es el caso de la lucha medioambiental, la salud o una mejor asignación de recursos

Sergio, vegano de 52 años, considera que la ciudad de Valencia tiene una buena oferta de productos veganos, pues son fáciles de encontrar, aunque estima que habría que aumentar el espectro de oferta de estos productos, pues según él, resulta difícil comer fuera sin salirte de las hamburguesas vegetales y de soja. Sugiere que sería muy de su agrado el hecho de que se incluyesen en los restaurantes opciones de legumbres y setas, debido a que muy pocas veces se ha encontrado con platos basados en estos productos comiendo fuera. Señala que esto puede ser contraproducente, pues una dieta vegana contiene una gran variedad de platos que evitan que ésta se vuelva aburrida y repetitiva, siempre y cuando se cuente con una buena base y un conocimiento previo de los alimentos que uno va a consumir. Sin embargo, cree que la situación en Valencia no ha mejorado mucho en los últimos años porque considera que aún falta mucho para que este estilo de vida se establezca. Piensa en un futuro cercano donde el veganismo pueda establecerse y la sociedad tenga las opciones para adentrarse en las alternativas de la alimentación vegana que existen, donde pueda incorporarse a comedores sociales, aunque reconoce que falta mucha orientación y educación para que ese futuro pueda existir. 

Patricia, una vegetariana de 37 años, nos cuenta que aunque Valencia ofrece muy buenos recursos para todo aquel que siga una dieta vegetariana, ésta puede implementarse, pues muchas veces se encuentra en la situación en la que un restaurante no ofrece una opción vegetariana, resolviendo esta disputa mediante “apaños”. Nos propone una solución donde se implementa dentro de los menús ofrecidos por los restaurantes opciones veganas que les hiciesen sentir incluidos. Aunque Patricia va más allá  y sugiere la introducción de estas dietas no solo en los restaurantes, sino dentro de las instituciones valencianas y sus fiestas populares para así crear una concienciación social respecto del especismo. Claro que admite que a la ciudad le falta muchísimo, y apunta directamente al sector agrícola como un valioso aliado, considerando que mejorando las condiciones agrónomas y apostando por una producción de proximidad agrícola, podría potenciarse el consumo de dietas vegetarianas tanto en la ciudad como en la Comunitat Valenciana. 

Finalmente, Guillermo, de 23 años, nos habla un poco de su día a día como vegetariano en Valencia. Nos cuenta que como estudiante, la oferta que puede presentar la ciudad de Valencia, tanto en restaurantes como en supermercados, no le supone una gran ayuda, pues ante la falta de tiempo que supone este estilo de vida, se ve forzado en escasas ocasiones a consumir carne, aunque intenta evitarlo tanto como puede. De este modo, nos introduce la consideración de que este estilo de vida vegetariano está al alcance (o al menos presenta muchas más facilidades) de una clase adinerada, pues es necesario tener recursos económicos que te permitan acceder a una amplia variedad de oferta y te posibiliten a disponer del tiempo necesario para la preparación de los diferentes tipos de platos en el día a día. Señala también que la ciudad presenta muy poca oferta en veganismo, en contra de las muchas facilidades que un vegetariano pueda tener a la hora de comer fuera, forzando a los veganos a centrarse alrededor de bares específicos que sí ofrecen este tipo de servicios. Apunta que las nuevas generaciones cada vez están más concienciadas con el bienestar animal y la sostenibilidad medioambiental; pero que no debemos detenernos ahí, pues es necesario seguir extendiendo estas ideas mediante grupos y asociaciones, abogando por un consumo de cercanía e introduciendo estas alternativas alimenticias en instituciones públicas para la libre elección de los consumidores. Advierte también que es necesario que estas dietas sean mediadas a través de instrumentos expertos en nutrición, pues es un estilo de vida que si no se lleva adecuadamente, puede ser incluso perjudicial. 

Con esto podemos concluir lo siguiente: aunque Valencia se encuentre dentro de los primeros puestos en cuanto a oferta de alternativas antiespecistas, esta oferta tiende a ser muy limitada y en algunos casos, centrada alrededor de locales de nicho; si se tiene la intención de que estas alternativas proliferen deben ser auspiciadas por las instituciones públicas y propagadas a través de distintos colectivos y asociaciones. Resulta interesante el grado de consonancia con las cuestiones ambientales y agrónomas del medio ambiente valenciano, hecho que muestra una sensibilidad especial hacia este tipo de problemáticas sociales existentes en nuestro territorio. 

Aún con todo, el movimiento precisa de apoyos estatales que permitan mejorar la calidad de vida de los seguidores de este estilo de vida, ya sea mediante la incorporación de estos productos dentro de la oferta de productos estatales o potenciando el consumo de estos productos con la intención de abaratar el coste de estos mismos, permitiendo de este modo una mayor accesibilidad y facilidad de este colectivo para vivir su día a día. 

 

Tema: Cultura
Subtema: Sociedad
Territorio: Valencia