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ENFERMEDADES MENTALES AGRAVADAS POR LA COVID-19

La pandemia también perjudica a los pacientes con trastorno de la conducta alimentaria

Tras el estallido de la pandemia se han triplicado los trastornos de la conducta alimentaria, así como se han detectado diagnósticos más graves
La pandemia también perjudica a los pacientes con trastorno de la conducta alimentaria
Imagen: Foto que refleja los TCA. / Foto: GETTY.

23/12/20 – VALÈNCIA. La pandemia provocada por la Covid-19 ha afectado a toda la población: las personas que han padecido la enfermedad, los que han perdido a algún familiar, los médicos que han estado enfrentándose en primera línea, la ciudadanía que ha visto restringida su movilidad y su libertad, son algunos de los casos. Entre estos perjudicados se encuentran los pacientes que tenían problemas de salud mental, así como ha agravado otras enfermedades como los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA).

Ilustraciones de occimorons

De la encuesta realizada por ACAB (Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia) el 40% de los jóvenes afirmaron que cambiarían alguna parte de su cuerpo. El 26% quería adelgazar y el 25% quería muscularse. El 18% no tiene claro si puede tener algún problema con su cuerpo mientras que el 8% sí lo cree. Pero lo más llamativo es que el 39% del total han recibido críticas o burlas relacionas con su físico, lo cual puede desencadenar futuras enfermedades.

Datos recogidos en la encuesta de ACAB.

Según los últimos estudios de ACAB, en España la tasa de prevalencia de TCA en población adolescente oscila entre el 4,1% y 4,5% entre los jóvenes de 12 a 21 años. De manera más específica, la anorexia se sitúa en torno al 0,3%, la bulimia emplaza el 0,8% y el TCA no especificado cerca del 3,1% de la población femenina. Tal y como ha declarado a este diario Ana, psicóloga de ACAB, durante el confinamiento: “Se triplicaron estas cifras que ya eran muy altas”.

Foto de Raquel Linares, directora de la Fundación FITA. Imagen: Redacción Médica.

Raquel Linares, directora de la fundación FITA, ha expuesto a uValencia que las enfermedades mentales son dolencias o carencias psicológicas que se ven reflejas en el físico. Entre las más habituales están: la anorexia nerviosa, que se basa en la restricción alimentaria, la obsesión por el peso y la comida, y el exceso de actividad física con el fin de bajar de peso. La bulimia suele darse con atracones de comida por ansiedad que van acompañados de esfuerzos para vomitar tras sentimientos de culpa. Y el tercero, sería, “el gran olvidado”, el trastorno por atracón que son aquellas personas que canalizan sus emociones comiendo, dando lugar a otras enfermedades como la obesidad.

Raquel Linares: "Las enfermedades mentales son dolencias o carencias psicológicas que se ven reflejadas en el físico".

Aparte de estos trastornos, existen dos más que se producen con menor frecuencia. Por un lado, la ortorexia, que es la preocupación obsesiva por los alimentos saludables, solo puede comer alimentos sin pesticidas, alimentos biológicos, etc. Suelen ser personas con rasgos obsesivos que, posteriormente, desencadenan otros trastornos como la anorexia. Por otro lado, existe la vigorexia, que se basa en la obsesión por el músculo a pesar de que para conseguirlo toman anabolizantes.

La psicóloga aclara que la anorexia se suele dar en personas que son muy perfeccionistas, autoexigentes, que siempre han sido muy responsables y que están “acostumbradas a hacerlo todo bien”, por lo que “esa persona acaba pensando que solo quieren ver la parte perfecta y cuando tienen las primeras frustraciones la gestionan con la anorexia”. En cambio, la bulimia se da en personas menos rígidas y más impulsivas, que lo viven en “secreto” porque tanto los atracones como los vómitos los viven “a escondidas”.

Foto de la videollamada con Ana, psicóloga de ACAB.

Ana, psicóloga de ACAB, ha comentado que a pesar de que algunos TCA son genéticos, aproximadamente el 60%, suelen ser muy complejos y multicausales ya que “inciden muchos factores pero siempre hay un desencadenante”. Por ello, considera que estos trastornos se pueden y se deben prevenir desde los colegios “aunque vamos tarde porque estamos haciendo muchos talleres en la ESO y muchas veces el trastorno ya está ahí”.

Linares ha explicado que estas enfermedades suelen producirse en la adolescencia, pero se gestan durante la infancia, concretamente en los primeros seis años de vida. “Un bebé no es solo dormir y comer, sino que también tiene todo un mundo afectivo y emocional que se empieza a construir desde que nacemos”, ha añadido. 

Raquel Linares: "Un bebé no es solo dormir y comer, sino que también tiene todo un mundo afectivo y emocional que se empieza a construir desde que nacemos".

De igual modo, la psicóloga de ACAB ha declarado que el efecto de las redes sociales es fatal porque tienen una gran incidencia, al igual que los “estereotipos de nuestra sociedad en la que parece que una buena imagen está relacionada con el éxito personal”. También considera que otro factor fundamental en los TCA es la autoestima, que está influenciada por lo que nos han ido diciendo. “Nos lo vamos creyendo y acabamos diciéndonos a nosotros mismos tomando como certezas lo que nos decían otros”, ha declarado.

Collage editado con ilustraciones de occimorons.

En primera persona

Foto de Irene sacada de sus redes sociales.

Irene, joven valenciana de 18 años, es paciente de anorexia nerviosa restrictiva, fue diagnosticada a final de febrero de este año, pocos días ante de que estallara el estado de alarma, aunque explica que nunca ha tenido buena relación con la comida ya que “comía poco y mal, pero no sabía la diferencia entre anorexia y mala alimentación y no podía detectarlo”.

Sus padres comenzaron 2 años antes de que le diagnosticasen la enfermedad a avisarle de que hacía “cosas raras” con la comida, pero el punto de inflexión fue un día de camino a clase cuando vomitó en el bus y descubrieron que tenía el estómago vacío. Fue entonces cuando todo explotó. Comenzó con la primera fase que es la “luna de miel” en la que todo va “bien”, tenía muy buenas notas en 1.º de bachillerato, mucha vida social, muchos planes, etc., pero cuando esta fase acabó su vida cambió “radicalmente” porque con la enfermedad “no vives, sobrevives”, ha manifestado.

Irene: "Con la enfermedad no vives, sobrevives".

Con la enfermedad sus relaciones cambiaron “drásticamente”, se acentúa el cansancio y aumenta la irascibilidad. Irene también se alejó de sus amistades porque “o estaba cansada o los planes eran para comer y pasaba”.  “Me convertí en una persona súper controladora, desconfiaba de todo el mundo, pensaba que todo el mundo me estaba atacando, aunque no fuera así, tu familia te odia, tus amigos te odian y todo es porque la glucosa no llega al cerebro y no puedes discernir bien”, ha asegurado a uValencia.

Irene: “Me convertí en una persona súper controladora, desconfiaba de todo el mundo, pensaba que todo el mundo me estaba atacando, aunque no fuera así, tu familia te odia, tus amigos te odian y todo es porque la glucosa no llega al cerebro y no puedes discernir bien”

Además, ha explicado que en esos momentos es muy difícil relacionarse con su entorno, aparte de su familia y amigos también es duro empezar o mantener una relación amorosa, porque la libido baja como consecuencia de la enfermedad “y te sientes súper culpable hasta que lo tratas”, según ha expuesto. Irene sentencia: “Si no te aguantas ni tú, cómo vas a aguantar a otros”.

Entró en tratamiento en marzo y recibía consultas de una hora nutricional y otra psicológica a la semana, hasta que en mayo pudo ingresar en los centros de día para estos trastornos de manera online por la Covid-19. A la vez que preparaba su prueba de acceso a la universidad por lo que la etapa del confinamiento fue “horrible”, según ha declarado.  Aun así, comenta que estudiar biología le ha ayudado mucho porque ha podido ver “lo normal y necesario que es comer para cualquier persona”. “No cambiaría lo que me pasó, pero hubiera necesitado más ayuda para saber llevarlo mejor. Lo viví mal, pero agradezco no haberlo vivido peor”, ha señalado.

Igualmente, ha aclarado que a ella le costó mucho aceptar el diagnóstico porque no sentía que encajaba con el estereotipo de enferma de anorexia que se difunde por lo que considera importante “romper con los estereotipos y mostrar que hay tantos posibles pacientes como personas”. Así como ha pedido también que se evite la cultura de la dieta porque puede provocar muchas enfermedades. “No es normal que en algunas facultades de la Universidad de València ponga cuantas calorías quemas por subir el escalón porque puede ser muy dañino”, ha denunciado.

Irene: "La anorexia es un mecanismo de defensa que tiene tu mente para evitar pensar en los problemas o  que te hacen sufrir  y cambia el foco para evitar el dolor”.

La adolescente ha explicado que la anorexia no deja de ser: “un mecanismo de defensa que tiene tu mente para evitar pensar en los problemas o traumas que te hacen sufrir realmente y cambia el foco a otro problema para evitar el dolor”. De igual modo ha pedido que se deje de nombrar que los pacientes son anoréxicos o bulímicos porque los reducen solo a la enfermedad. “Igual que una persona con cáncer no es cáncer o cancerígena, una persona con anorexia no es anoréxica, sino que padece anorexia”, ha expuesto.

Irene también ha hablado sobre la estigmatización que rodea las enfermedades mentales “porque en general en España no hay cultura de ir al psicólogo y parece que si vas al psicólogo es que estás loco”. Asimismo, ha pedido que se aumente la financiación para tratar las enfermedades mentales y sobre todo los TCA, así como aumentar la prevención y la sensibilización desde las escuelas porque “esto es como todo, la información combate”.

La importancia de la salud mental

Foto: GETTY.

La directora de la fundación FITA, Raquel Linares, ha insistido en que son problemas mentales, aunque la gente perciba el cambio físico, lo importante es que la enfermedad surge por un miedo terrible hacia lo que piensen los demás, una autoestima baja, una autoimagen física baja y deciden “sobrellevarlo como pueden”. Por ello, es imprescindible una buena salud mental: “Una buena salud mental es la coherencia entre lo que sientes, lo que dices y lo que haces”.

Imágenes de  Casi Creativos.

La psicóloga considera imprescindible acabar con el estigma que existe acerca de la salud mental ya que es un aspecto “igual de importante que la salud física, porque el cuerpo y la mente van de la mano”. Para prevenir enfermedades mentales es importantehacer un trabajo desde pequeñitos para saber cómo somos, si somos más sensibles o no, si somos más tímidos, o no”, ha añadido.

Linares también insiste en hacer uso de las técnicas de respiración, de relajación y el mindfulness porque ayuda a oxigenar la mente. Así como, concluye destacando que lo más importante es “aceptar que no podemos cambiarnos”. “Si tienes una constitución, no vas a poder conseguir el cuerpo contrario, al igual que si eres hipersensible no puedes decir soy fuerte y actuar como si nada porque vas a tener que enfermar o vivir en una esclavitud para convertirte en una persona que no eres”, ha declarado. 

 

Tipo: Noticia
Subtema: Sanidad
Territorio: España