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CORONAVIRUS, PERIODISMO

Así se han adaptado los medios de comunicación a la crisis sanitaria

En el XII Congreso de Comunicación Digital celebrado en la Universitat de València se expusieron los retos a los que el periodismo se enfrentó durante el confinamiento
Así se han adaptado los medios de comunicación a la crisis sanitaria
Imagen: Los periodistas que conformaban la primera mesa del Congreso. Foto de: Mar Viguer

1/10/2020 - VALÈNCIA. Por primera vez en siete meses, los estudiantes de la Universitat de València tuvieron ayer la oportunidad de asistir al duodécimo Congreso de Comunicación Digital en la Comunitat Valenciana, en el que se trataron las dificultades a las que los medios de comunicación se han enfrentando durante la pandemia del coronavirus.

 El moderador de la primera mesa, Antonio Laguna, abrió el debate haciendo referencia al término “mala gripe” con el que se empezó a calificar al virus. Laguna aludía así a la desinformación que imperaba sobre la todavía desconocida enfermedad. 

 En este sentido, la mayoría de los profesionales que conformaban la primera mesa, coincidieron en el difícil acceso a la información, acrecentado por la opacidad ya característica del poder. Sobre lo que Sergi Pitarch, de El Diario CV anotaba: “en esta guerra los primeros muertos han sido la información y la transparencia”. Julia Ruiz del Levante-EMV y Víctor Romero de El Confidencial compartían la experiencia de que, pese a la insistencia a base de llamadas telefónicas, no pudieron conseguir información diferente a la oficial.

 El curso de la conversación trajo el tema del cambio de las rutinas productivas. La adaptación en tiempo récord fue un denominador común, y los ponentes hablaron sobre un trabajo más duro y prolongado a pesar de ser desde casa, debido la urgencia de dar respuestas a una población sedienta de información constante: “nuestra ocupación era dar respuesta a las dudas de los ciudadanos”, explicaba Rosana Berenguer, que durante el confinamiento trabajaba para el ABC y ahora lo hace para Valencia Plaza. Al sobresfuerzo de la complicada recogida de datos, se le añadía la pérdida del contacto con la calle, con las personas: “Lo que se hace a través de un teléfono nunca puede sustituir el cara a cara – incidía Ruiz – esto merma la calidad de la información”. 

 En este primer debate también se habló sobre la apuesta por un nuevo modelo vinculado a la suscripción de pago e impulsado por el auge de los medios digitales durante la crisis sanitaria, en un momento de incertidumbre con los ingresos publicitarios. En el caso de El Confidencial y según expuso Romero, primarán las noticias cualitativas a las cuantitativas, es decir, el lector pagará al periódico a cambio de noticias interesantes más que por su cuantía.

 La credibilidad fue un tema que extendió diferentes puntos de vista; algunos periodistas opinaron que los medios habían servido de lucha contra las informaciones falsas: “se pretendía contraatacar los bulos ”, afirmó Berenguer, y Ruiz comentó: “nos hemos reconciliado con nuestro trabajo que estaba un poco denostado”. Mientras que otros hacían referencia a la pérdida de confianza de los lectores sobre las noticias que se consumían. 

 A la postre, lo que quedó de la divertida discusión y el intercambio de experiencias fue el papel imprescindible de los medios de comunicación en su función más básica de mantener informada a la ciudadanía, que queda todavía más patente en situaciones difíciles. También la profesionalidad de los periodistas que han hecho un esfuerzo doble para que esa función fuese posible y para, como incidía Ruiz: “rebajar, en la medida de lo posible, el miedo y la incertidumbre”. 

 El final de la primera mesa, dio paso a la segunda que esta vez trataba sobre los contenidos audiovisuales para una audiencia confinada. Enrique Borderia abría el debate con la siguiente pregunta: ¿Cómo ha afectado el impacto del coronavirus a los medios visuales? 

Los integrantes de la mesa eran reconocidos profesionales de diferentes ámbitos dentro del mundo audiovisual. María Jesús Espinosa, de Pódium Podcast y PRISA Radio, explicó que la industria del audio se estaba dinamizando y que el podcast había ido ganando presencia en los últimos tiempos. Sobre el nuevo formato, destacó su “semántica moldeable”, su “agilidad” y sus costes “más económicos”. Espinosa añadía también que era un “testimonio sonoro para recordar lo que hemos vivido”. 

 En el ámbito de la televisión Eva Lamarca, de Salvados y XRey, y Luis Calero de Viajeros Cuatro, explicaron cómo habían tenido que reestructurar sus programas ante la imposibilidad de salir a la calle. Lamarca, que trabajó con Jordi Évole, contó su idea: crear un espacio para la reflexión y el debate en el que participaron personajes tan dispares como el papa Francisco y el ex presidente de Uruguay José Mújica. Aunque la ponente confesó su preocupación por el problema que podían haber supuesto la falta de matices y la pérdida de la capacidad de emocionar por la condición de virtualidad. 

 En el caso de Calero, sin poder viajar, el programa se enfocó en la geografía Española que para la sorpresa del ponente tuvo más éxito que el modelo anterior. Probablemente porque “la gente lo sentía más cercano”, comentó Calero. 

A pesar del menor presupuesto para trabajar debido a la falta de publicidad, la bajada en la calidad y el sobreesfuerzo de los profesionales, las audiencias de televisión, radio y podcast fueron muy altas. 

Como toque final, Raquel Ejerique, directora de los informativos de À Punt, puso en valor la figura del periodista que arriesga su salud para poder informar y destacó la labor social del periodismo en los tiempos complicados: “ser un servicio esencial en una pandemia tiene un componente humano realmente emocionante en un momento en el que el periodismo se cuestiona”, concluía. 

 

Tipo: Noticia
Subtema: Otros temas
Territorio: Valencia